1997

A la edad de 67 años, regresó a Guatemala con su esposa Arcely Rey-Rosa. Para ese entonces, en Guatemala, la única unidad de cirugía cardíaca estaba dedicada únicamente para asistir a adultos.

Niños con malformaciones congénitas cardíacas solo podían ser tratados si tenían los recursos para irse al extranjero, lo cual se reducía a un 3% de la población guatemalteca. El Dr. Castañeda visualizó que la única forma de darle un adecuado tratamiento seria hacer un programa local de cirugía cardiovascular pediátrica dirigido a este segmento.

Gracias a su gran experiencia como administrador y cirujano, inició su misión de construir dicho programa mediante la consecución de tres objetivos: la viabilidad clínica, el entrenamiento de un equipo necesario, y eventualmente, la investigación. Se le asignó un espacio limitado dentro de la unidad de adultos, que específicamente contaba con 1 sala de operaciones, 2 camas de cuidado intensivo y 6 camas de cuidado intermedio. Aún con estas condiciones tan limitadas, se llevaron a cabo 1,000 operaciones.

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